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Alfredo Jaar y Sebastián Calfuqueo en la Bienal de São Paulo 

Más de 90 artistas visuales exhibieron sus trabajos en la 34ª Bienal de São Paulo, considerada una de las principales del mundo. Este año participaron dos chilenos de reconocida trayectoria internacional.

04 de Enero de 2022

La 34ª Bienal de São Paulo cerró sus puertas este domingo luego de convocar a más de 90 artistas de 39 países quienes exhibieron sus trabajos en artes visuales, entre ellos dos chilenos. Un encuentro que ha sido todo un éxito, a pesar de las dificultades que debió sortear la curatoría encabezada por el crítico italiano Jacopo Crivelli Visconti, producto de la pandemia.

La participación de Chile, a través de Alfredo Jaar (1956), Premio Nacional de Artes Plásticas 2013, y Sebastián Calfuqueo (1991), fue considerado fundamental en este circuito de excelencia de las artes visuales contemporáneas a nivel latinoamericano y mundial, y un puente desde la cultura con las relaciones exteriores de los países del Cono Sur. 

En su propuesta, Alfredo Jaar, artista visual, director de cine y arquitecto de reconocida trayectoria internacional, exploró las relaciones desiguales de poder y las divisiones sociopolíticas que responden a la globalización. Concretamente, como parte de la red de alianzas de la 34ª Bienal de São Paulo, el centro cultural Sesc Pompéia presentó la exposición “Lamento Das Imagens”, compuesta por instalaciones a gran escala donde Jaar muestra la manera en que piensa su política de las imágenes en el mundo contemporáneo.

Asimismo, el artista chileno reflexionó acerca de las formas de control social y continuidad de las inequidades. Su apuesta para esta Bienal fue un oscuro pasillo en donde al principio instala tres textos alusivos al tema de la administración de las imágenes y, al final, una sala con una pantalla que emite una luz blanca.

Vista de la instalación “A Hundred Times Nguyen” (“Cien veces Ngyen”, 1994), de Alfredo Jaar en la Bienal. @Levi Fanan/Fundación Bienal de São Paulo.

La presentación de Jaar, inédita en Brasil, reunió instalaciones, pósteres y proyecciones de videos bajo una cuidadosa selección a cargo del curador Moacir dos Anjos que abarca las cuatro décadas de producción artística de Jaar, incluida la instalación multimedia “Lamento de las imágenes” (2002), que brinda el título a esta exposición.

El artista estudió cine en el Instituto de Cultura Norteamericano de Chile y arquitectura en la Universidad de Chile. Al mudarse a Nueva York en 1981, en el apogeo del régimen militar de Pinochet, una de sus primeras obras suyas fue “This Is Not America” (“Esto no es América”), de 1987. 

Jaar ha seguido abordando temas controvertidos a lo largo de los años, así como otros que concitan gran interés por su densidad histórica y complejidad de la realidad actual, incluidos el genocidio de Ruanda, la minería de oro en Brasil, la contaminación ambiental en Nigeria y los problemas de inmigración entre EE.UU. y México. 

Su arte ha sido expuesto en una gran cantidad de museos, entre ellos el Moderna Museet de Estocolmo (1994), el New Museum of Contemporary Art de Nueva York (1992), el Museum of Contemporary Art de Chicago (1992) y la Sala de Arte de la Fundación Telefónica en Santiago de Chile (2006), entre muchos otros. Su producción más famosa es la serie de obras agrupadas en el Proyecto Ruanda (1994-2000).

Una y otra vez, Alfredo Jaar retrata el rostro de una niña de Nguyen, a quien conoció en un campo de refugiados de Hong Kong. Con esta instalación el artista chileno destaca el distanciamiento entre el Tercer Mundo y los países desarrollados. 

Cantos en la oscuridad

Sebastián Calfuqueo es uno de los nueve artistas pertenecientes a pueblos indígenas convocados a esta Bienal y que participó con su trabajo “Aunque está oscuro todavía canto”. De origen mapuche, el autor basa su obra en esa herencia cultural con una reflexión sobre el estatus social, cultural y político del mapuche en la sociedad chilena. 

“Mi práctica artística se caracteriza por abordar desde una perspectiva crítica la noción de identidad constituida por la raza, el sexo, el género, la clase social entre otros. Y revisando sus implicancias políticas, sociales y culturales desde una perspectiva decolonial. A partir de una exploración biográfica, en la que mi origen como sujeto mapuche es fundamental, desarrollo un trabajo que cuestiona los modos en los que los sujetos se definen socialmente. El contexto tanto chileno como latinoamericano es la base sobre la cual se desenvuelve una revisión que me permite construir obras en las que lo personal se trama con lo global”, ha dicho el artista.

Su obra ha sido exhibida en Chile, Perú, Brasil, México, EE.UU., Alemania, España, Reino Unido, Suecia, Suiza y Australia. Exhibiciones recientes incluyen presentaciones individuales en la Galería 80m2 Livia Benavides, en la Galería D21, en Parque Cultural de Valparaíso y el MAC –Museo de Arte Contemporáneo– de la Universidad de Chile, Quinta Normal, en Santiago de Chile.

Todo un éxito y una gran vitrina del arte contemporáneo: La 34ª Bienal de São Paulo contó con 1.100 obras de 91 artistas y colectivos de 39 países. Fotos gentileza: Bienal de São Paulo.

La 34ª Bienal fue organizada por la Fundación Bienal de Sao Paulo, una institución sólida, con casi 60 años de historia que se ha transformado en la mayor exposición internacional de arte contemporáneo en el hemisferio sur y que recibe aproximadamente 800 mil visitantes en cada edición. El proyecto curatorial propuso estructurar la muestra a partir del concepto de relación.  

El sello de este encuentro es enfatizar el potencial del arte visual contemporáneo como resiliencia, reinvención, repetición, traducción y opacidad. En ese sentido, el proyecto quiere resaltar el derecho a la complejidad y a la ambivalencia de las expresiones del arte y de la cultura. 

Cabe destacar que la presencia de ambos artistas fue apoyada por la Dirección de Asuntos Culturales (DIRAC) del ministerio de Relaciones Exteriores de Chile.